El Real Madrid se las prometía felices tras el 1-0 de Raúl tras un fallo inperdonable del veterano guardameta brasileño Dida. En la segunda parte veríamos un misil de gol de Pirlo desde 40 metros de distancia.
Luego Pato con el 1-2 y silencio en el Bernabéu. Drenthe ponía las tablas 2-2. Y en el 88 con todo casi cumplido, zas, Pato sepultó al Madrid, con la primera victoria del Milan en el Bernabéu.
Con esta inesperada derrota, ya que el Milan no es ese que hace honor a las siete Copas de Europa que ostenta, el Real Madrid ha vuelto a sembrar dudas y a rescatar viejos fantasmas del pasado.
Y es que es un equipo viejo, ya que muschos superan los 30 tacos, salvo el joven Pato, que ayer fue el artífice del triunfo rossonero.
Y aunque pocos lo quieran reconocer el Madrid tiene menos pegada sin Cristiano Ronaldo. El equipo está echando de menos sus goles y su solvencia de cara a la meta rival. Pero hay cosas que pasan.
Es la segunda derrota. La primera fue ante el Sevilla. La de ayer era inesperada porque es un Milan envejecido y sin ritmo y ambición. El Madrid bajó los brazos y se confió en exceso.
Muchos años han pasado desde el último enfrentamiento Real Madrid-Milan. En aquel encuentro de la segunda fase de grupos de la Liga de Campeones, ya extinguida, el campeón de 2002, el Madrid que entrenaba del Bosque, se llevó los tres puntos ante el Milan de Ancelotti que a la postre se alzaría con el título en la tanda de penaltis frente a la Juventus de Turín.
Raúl González marcó en aquella ocasión por partida doble y Guti completó la goleada, mientras que Rivaldo, ex del FC Barcelona, recortó las diferencias. En esta ocasión hay más ex que pueden dar guerra al Madrid de Pellegrini.
Desde Seedorf, que disputó aquel partido de 2003, pasando por Huntelaar, salido este verano del Bernabéu por la puerta de atrás o hasta el mismísimo Ronaldinho quien levantó, con la camiseta azulgrana, una sonora ovación de la hinchada merengue hace unas temporadas.
En total el Milan ha jugado seis veces en el Bernabéu con un bagaje negativo: cinco derrotas y un empate que se remonta a la campaña 1988/89. Los lombardos no saben qué es ganar en casa del Real Madrid, ¿lo lograrán algún día?
Fue una de esas imágenes que perduran en el tiempo. El aficionado del Madrid en el que la realización sintetizó aquel día el clamor del estadio Bernabéu: cincuentón, gesto serio, bigote canoso, chaqueta beige, bufanda merengue al cuello, su hijo a la derecha, y un aplauso a un jugador del Barça. Algo insólito.
En realidad, aquel hincha blanco rindió un tributo al fútbol. Fue la coronación de Ronaldinho. Aquel 19 de noviembre de 2005, el Bernabéu entronizó a un futbolista superior. Ronaldinho marcó dos golazos (en el primero dejó sentados a Ramos y Helguera; en el segundo, hizo magia con el tobillo ante Casillas).
El Bernabéu dio toda una lección de deportividad ante su máximo enemigo. En cuestión de prestigio personal y reconocimiento universal, Ronaldinho no llegó más alto que ese día. Pues al año siguiente, conquistó la Liga de Campeones en París frente al Arsenal, pero la gangrena ya había hecho mella en el vestuario azulgrana.
Eto´o y el brasileño no se podían ni ver, y desde todos los foros se advertía del deterioro físico, el abandono profesional y la amistad de Ronaldinho con la noche y la fiesta. Se fue al Milán lleno de descrédito por estos motivos y en Italia no ha reencontrado su estela de crack mundial.
El Sevilla firmó su tercer triunfo consecutivo en el Grupo G de la Liga de Campeones, yacaricia así el pase a octavos de final de la máxima competición continental tras derrotar (1-3) a un rival, el Stuttgart, al que sólo su acierto en los metros finales le impidió tener el merecido premio.
De salida, el técnico sevillista, Manolo Jiménez, optó por reforzar el aspecto físico, con la inclusión de Adriano por delante de Navarro en banda derecha, y Lolo como acompañante de Zokora en la medular, para que la dupla mortal Kanouté-Luis Fabiano se encargara de los goles.
En cuanto a la alineación del Stuttgart deparó la sorpresa de que sus dos mejores jugadores, el ruso Pogrebnyak y el internacional germano Hitzlperger se quedaban en el banco, en una aparente apuesta defensiva.
Los alemanes, que llegaban a esta cita tras sumar sendos empates en las dos jornadas precedentes,salieron, pese a todo,con talante ofensivo y avisaron de su peligro, con dos cabezazos desde el área pequeña, tras jugadas nacidas en el costado diestro, donde mandaba el ex barcelonista Hleb.
El Rubin Kazan se llevó una importante e inesperada victoria del Camp Nou (1-2) en la tercera jornada de Liga de Campeones, en un partido que plantearon muy bien y gracias a su efectividad arriba, que rozó el cien por cien, se impusieron a un Barcelona que dominó el balón pero no lo supo tratar como acostumbra.
No se lucieron las estrellas blaugrana en esta ocasión, salvo un Ibrahimovic que él solo trató de darle la vuelta a un partido muy complicado de jugar. Ahora, con esta derrota, se complica el grupo pues el Dinamo empató ante el Inter para acabar de apretar la clasificación en el grupo, con los cuatro equipos separados por un solo punto.
Esta ha sido la primera derrota de la temporada de un Barcelona que parece estar acusando ya el 'virus FIFA' (empate en Mestalla y derrota ante el Rubin). Más que un mal partido de los blaugrana, que lo fue, fue mérito de unos rusos que quizá hicieron caso a su entrenador, se encomiaron a Dios y consiguieron algo que no habrían mejorado ni en sus sueños.
Y es que el Barcelona se encontró con un partido que para nada hubiera deseado, aunque quizá sí esperado pues Guardiola ya avisó del peligro del líder ruso. Porque el Rubin Kazan se plantó bien sobre el césped y en su primera jugada de ataque se puso por delante en el marcador.
El brasileño no sabe cuáles serán sus sensaciones cuando salte al césped: "Veremos cuál es mi rendimiento, pero soy un profesional y voy a dar el máximo", expresó, reconociendo que lo que más echa de menos de su etapa anterior es a los amigos. "Me siento madridista, pero también milanista o sanpaulista", añadió.
Kaká reconoce que habría preferido no tener que enfrentarse al Milan en su primera temporada tras su marcha, pero ahora, aunque no celebraría un posible gol por "respeto", considera que sería positivo que los transalpinos se quedaran fuera de la competición lo antes posible y "mejor no" tener que enfrentarse a ellos en la final.
El brasileño considera, además, que "el gran favorito para ganar el 'Balón de Oro' es Messi porque ha ganado la 'Champions', que es lo más importante". "La ha ganado y ha sido protagonista y también Cristiano porque llegó a la final y lo ha hecho muy bien. Yo creo que puedo estar entre los diez primeros", consideró.
Ella es una de las grandes bellezas que ha dado la tierra germana. Se llama Julia Gödicke, es modelo y ya luce su tripa de nueve meses de embarazo con mucho orgullo. Ella era pareja del defensa del Werder Bremen Marcell Jansen. Aunque ahora Metzelder y ella ya no son pareja. Sin embargo, ella espera un hijo del defensa alemán del Real Madrid.
"Sí voy a ser padre y me alegro un montón". Así de entusiasta se mostró Christoph Metzelder subcampeón del mundo en 2002 y subcampeón de Europa en 2008 con la selección alemana. Se sabe ya que va a nacer en este mes de octubre y que además va a ser una niña.
Ella dirige dos restaurantes en su país natal y Metzelder vive y trabaja en la capital de España ya que es el Real Madrid el equipo que defiende en la actualidad y además entra en los planes de Mauel Pellegrini. Sin embargo, ninguno de los dos miembros de la ex pareja quiere pronunciarse sobre el futuro tras el nacimiento de la niña.
Metzelder ha confirmado que se ocupará de la pequeña pero que de momento no quiere hacer más comentarios al respecto. Lo cierto es que en los últimos tiempos se ha visto a Metzelder al lado de Marie Wellmann. Una posible relación que ha sido desmentida con energía por Metzelder.
La última derrota contra Osasuna (3-0) reabrió la crisis de resultados del Atlético de Madrid, que presenta peores números en este inicio de Liga que en la temporada del descenso a Segunda División, en 1999-2000, y que viaja por posiciones menores de la clasificación tras siete jornadas disputadas.
Nadie esperaba un comienzo de campeonato tan pobre en el conjunto rojiblanco, que sólo ha sumado seis de los 21 puntos disputados, con una única victoria, en casa contra el Zaragoza (2-1); tres empates, a dos con Almería y Valencia y a uno con el Racing; y otras tantas derrotas frente a Málaga (3-0), Barcelona (5-2) y Osasuna (3-0).
Sondemasiados tropiezos para un aspirante a las plazas de Liga de Campeones, que, sin embargo, no ha pasado de la decimocuarta posición en esta Liga y que, incluso, ya ha empeorado los números del inicio de la temporada del descenso, en 1999-2000, cuando a estas alturas sumaba una victoria (2) y un punto más (7) que ahora.
Es, además, el cuarto peor arranque del Atlético de Madrid en sus 73 campañas en Primera División, donde sólo en tres ocasiones contaba con menos puntos a estas alturas de Liga: en 1963-64 y 1953-54, con una victoria y un empate en siete encuentros (4 puntos), y en 1935-36, con sólo un triunfo en ese número de choques.
Ahora, igualmente, sólo ha logrado una victoria en las primeras siete jornadas de esta campaña. En su amplia historia en la máxima categoría nacional, únicamente en 2002-03, 1968-69, 1963-64, 1953-54 y 1935-36 alcanzó este capítulo de la competición con tan pocos partidos ganados ni con tanta necesidad de reaccionar.
"No podemos obviar que estamos mal clasificados y no podemos estar ahí, pero no se puede hacer otra cosa que seguir trabajando y corregir errores", explicó Abel Resino, en una situación comprometida en el banquillo por los malos resultados, tras el 3-0 en Pamplona, donde su equipo perdía por esa renta a la media hora.
DEMASIADOS GOLES EN CONTRA
Ese encuentro, que significó su tercera derrota en cuatro partidos como visitante en esta Liga, también alargó su sequía de triunfos lejos del estadio Vicente Calderón, donde aún no ha ganado en esta campaña, con tres derrotas, un empate, cuatro goles a favor y 13 en contra.
El Atlético de Madrid cerró la séptima jornada como el equipo más goleado de esta Liga, en la que el conjunto rojiblanco presenta sus peores cifras de tantos en contra, 17, a estas alturas de temporada del último medio siglo, cuando en la campaña 1953-54 también recibió ese número de goles.
Sólo en dos de sus 73 temporadas en Primera División, en 1935-36 y 1934-35, había recogido más veces el balón de su portería, 19, a estas alturas del torneo.
La fragilidad defensiva del equipo madrileño, con múltiples errores en el marcaje y con demasiadas concesiones, permitió que el Osasuna fuera ganando ya por 3-0 a la media hora del partido.
Mi nombre es Fabian, tengo 27 años y soy de Madrid. Me licencié en periodismo y realicé simultáneamente un master de comunicación integral. Finalicé también un master de periodismo deportivo. Me encantan los deportes, la fotografía y también la música. He trabajado en el diario ABC. Mi dirección de correo es fabianengelhard@yahoo.es
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