El Real Madrid se las prometía felices tras el 1-0 de Raúl tras un fallo inperdonable del veterano guardameta brasileño Dida. En la segunda parte veríamos un misil de gol de Pirlo desde 40 metros de distancia.

Luego Pato con el 1-2 y silencio en el Bernabéu. Drenthe ponía las tablas 2-2. Y en el 88 con todo casi cumplido, zas, Pato sepultó al Madrid, con la primera victoria del Milan en el Bernabéu.

Con esta inesperada derrota, ya que el Milan no es ese que hace honor a las siete Copas de Europa que ostenta, el Real Madrid ha vuelto a sembrar dudas y a rescatar viejos fantasmas del pasado.

Y es que es un equipo viejo, ya que muschos superan los 30 tacos, salvo el joven Pato, que ayer fue el artífice del triunfo rossonero.

Y aunque pocos lo quieran reconocer el Madrid tiene menos pegada sin Cristiano Ronaldo. El equipo está echando de menos sus goles y su solvencia de cara a la meta rival. Pero hay cosas que pasan.

Es la segunda derrota. La primera fue ante el Sevilla. La de ayer era inesperada porque es un Milan envejecido y sin ritmo y ambición. El Madrid bajó los brazos y se confió en exceso.