Pese a que el discurso oficial es de tranquilidad, Abel perderá su puesto de trabajo si el próximo sábado el Atlético no gana al Zaragoza. A día de hoy, es una opción casi irreal su continuidad en caso de otro desastre.

El parón por las selecciones concedería tiempo al nuevo técnico, rostro borroso todavía al que se intentan acoplar Quique Flores, Schuster y algún otro. A todo esto, el protagonista actuaba ayer como si la cosa no fuera con él.

"Claro que me siento capacitado para mejorar esto. Se trata de conseguir un resultado y todo será diferente", dijo Abel, molesto con las dudas. Compareció sonriente, sin embargo, y dejando por delante algo parecido a una excusa: "Hubo un penalti clarísimo al Kun".