Kaká, Ricky o ‘El chico de oro'. Porque el lo vale, dentro y fuera del campo. Tiene 27 años y nació en Brasilia. Su posición ideal es la de media punta. Es el tercer fichaje más caro en la historia del fútbol, por detrás de Cristiano Ronaldo y Zinedine Zidane.

No sólo juega con el Madrid, con la selección brasileña es un fijo indiscutible. Además ha sido galardonado con el FIFA World Player, el Balón de Oro y el FIFpro al mejor jugador del mundo.

A pesar de nacer en Brasilia se crió en Sao Paulo, ciudad en la que vivió lejos de las Favelas desde los siete años de edad. A los 15 años ya jugaba al fútbol y tenía claro que quería dedicar su vida profesional a ello. Es el hermano mayor de Digao. Su primo Miguel juega en las categorías inferiores del AC Milan, ex equipo de Kaká.

Kaká es miembro de la Iglesia Evangélica y es uno de los Atletas de Cristo, una escisión religiosa para deportistas creyentes. Precisamente su actual esposa va a abrir una iglesia en Madrid.

Porque si de algo presume la familia de Kaká es de tener unos valores, que otros en cambio como Cristiano Ronaldo, carecen por completo. Y es que además Kaká se casó jovencito con la bella Caroline Celico y según afirmó él en alguna ocasión, llegó virgen al matrimonio.

UN GIRO EN SU VIDA

Un accidente cambió su vida. Todo ocurrió cuando dio un salto desde un trampolín, donde se fracturó una vértebra. Podía haber significado el final de su carrera futbolística, pero según él, creer en Jesús, le permitió recuperarse y convertirse en un exitoso futbolista. En el 2004, al ganar con el AC Milan la liga, mostró una camiseta con el eslogan, "Yo pertenezco a Jesús".

De sus dotes como futbolista bien es sabido que es un genio con el balón, pero sobre todo es un especialista en dar ese último pase que culmina en gol una gran jugada. Es tímido y discreto en su vida diaria. No crea polémica y da ejemplo dentro y fuera del vestuario.

Todo ello le convierte en un jugador fuera de lo común, como también Metzelder o Van Nistelrooy. Y es que Kaká no sólo enamora por su "jogo bonito", sino también por su sonrisa y por su forma de ser tan cercana y sencilla.

 Mira este vídeo para descubrir la "otra cara" de Kaká..