Se llama Christoph Metzelder. Es un portento como jugador y como persona. Es supersticioso. Se deja barba cuando quiere conseguir algo importante. Sabe hablar de cualquier cosa, tiene criterio y valores. No es muy mediático, pero una gran persona como ya me demsotró al concederme media hora de su tiempo.
Es algo timido, muy alto y para las chicas, huele muy bien. Elegante, pero sencillo a la vez. Esa mirada feliz y de guapete le delata. Es un tío, que como dicen las chicas, tiene algo y no sólo en el interior de la cartera, sino en la cabeza y en le corazón.
Supo bajar los humos a Cristiano Ronaldo, porque con la crisis que azota al mundo entero, "nadie puede decir que vale 100 millones". Ahora es su compañero de equipo. Y ante el Liga de Quito, en la Peace Cup, ha estrenado su casillero. Es su primer gol con la elástica blanca.
En las imágenes se ve que tiene destreza en el área y que si sigue confiando en él Pellegrini, Metzelder tiene casi asegurado su regreso a la selección teutona, donde hasta hace poco era indiscutible. El auténtico guardián de la zaga germana. Pues eso, a disfrutar con este pedazo de gol de cabeza del "tanque alemán".

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