La tendencia en la Fórmula 1 apunta a Asia. Así lo quiere Bernie Ecclestone, que ya ha confirmado un Gran Premio en la India en 2011. Ahora, dos ciudades europeas, Moscú y Roma, han presentado su candidatura y el gran negociador no les ha dado muchas esperanzas de momento.

La capital rusa propone un circuito permanente en Volokolamsk, a 80 kilómetros del Kremlin, un detalle que no parece gustar demasiado por lejano de la urbe a los grandes gerifaltes del mundo de la Fórmula 1.

Por su parte, la capital italiana ha lanzado la idea de un trazado urbano por su casco histórico, plan sustentado en 50 millones y que agrada mucho más. Pero hay que recordar que en Italia ya está el circuito de Monza, un escenario intocable. De momento, ambas ciudades aguardan a la espera.