El ex presidente del Real Madrid Ramón Calderón es incapaz de hacerse a la idea de que ya no ejerce de máximo jerarca en la casa blanca. Al parecer, intentó retractarse dos minutos después de presentar su dimisión en la junta directiva.

Además, pasó hasta tres o cuatro veces por el Santiago Bernabéu para recoger los enseres personales que había olvidado en su despacho, utilizó incluso el coche oficial y se sirvió de la seguridad privada del club hasta los últimos instantes.

La última idea que le rondó la cabeza fue la de hacer acto de presencia en el palco de Los Pajaritos para asistir al encuentro entre el Numancia y el Real Madrid. Pero fueron precisamente sus propios "colegas" de la Junta los que le recomendaron quedarse en la capital de España para no enturbiar aún más el encrespado ambiente que planea sobre la cúpula madridista.

¡Que tenga paciencia hombre! Ya verá como dentro de nada le sale un "chollo" o alguna chapuza para hacer y pasar el tiempo. En breve estará con Villar por lo del centenario de la Federación. Dos "peleles" mano a mano. Si es que Dios los crea y ellos se juntan.