Nadal se ha clasificado con mucho trabajo para su primera final en Australia, recogiendo el testigo de su amigo Carlos Moyà, que fue el último integrante de la 'Armada' en jugar por el título ya hace doce años ante Pete Sampras.

El domingo, el campeón olímpico, cuarto español en la final oceánica, tendrá la opción de convertirse en el primer español en luchar por el título y para ello volverá a cruzarse en su camino el suizo Roger Federer, tras derrotar en un épico partido al madrileño Fernando Verdasco.

Los precedentes invitan al optimismo, ya que el manacorí cuenta con una balance de 12-6 a su favor y ya derrotó además al helvético en las cuatro ocasiones en que se midieron en el 2008, brillando en las finales de Roland Garros y Wimbledon.

Sin embargo, Federer ya sabe lo que es ganar en Australia, cuenta con tres coronas en su palmarés, y con el aliciente de intentar igualar a Pete Sampras como máximo vencedor de un Grand Slam pues conquistaría su decimocuarto entorchado.