La última estrategia de Ramón Calderón es hacerse la víctima. Pero lo grave del asunto es que no se le pasa por la cabeza la idea de dimitir. No piensa convocar elecciones y se aferra al cargo lo más que puede para seguir chupando del bote.
Su intención es repetir la asamblea, esa en la que ha engañadao a los que apoyan al equipo, y eso no tiene precio ni nombre. Si es tan elegante y honrado que ponga las cartas sobre la mesa y que presente su dimisión. Porque su gestión está siendo cada vez más nefasta. Calderón está cavando su propia tumba.
En lo deportivo el equipo no convence. La junta directiva es un auténtico circo. La Copa del Rey voló ante el Real Unión. Y en la Liga el Barcelona ha metido la directa, con una distancia de 12 puntos prácticamente insalvable. Sólo queda la "Champions" pero ante el "coco" del Liverpool. Y encima con el recurso ante el TAS por el caso Lass y Huntelaar.
Ramón Calderón se ha enredado en sus propias cuerdas. Se ha metido en u jardín del que no sabe como salir vivo. Todos los focos apuntan hacia él como el máximo responsable. Por desgracia, algunos aficionados desean que el Madrid caiga eliminado ante el conjunto inglés, para que así este mal director de orquesta abandone definitivamente la entidad. El "temporal" parece haberse instalado en los dos principales equipos de Madrid.

es una verguenza y penoso para un club tan historico.