El Atlético entra en recesión
El Atlético de Madrid marcha como el país, de capa caída. Ha empezado de la peor manera posible su particular cuesta de enero, con tres derrotas consecutivas ante Valencia (3-1), Barcelona (1-3) y Bilbao (2-3). El "temporal" parece haberse instalado en la parroquia rojiblanca.
Ante el Athletic los colchoneros hicieron de nuevo el ridículo. Javier Aguirre volvió a escuchar a una enfurecida grada del Calderón que pide ya su cabeza ante el presidente, Enrique Cerezo. Este último ha respondido contundentemente a las críticas de Antonio López. Pues hay una disputa interna en el club entre jugadores, cuerpo técnico y presidente.
Como ya aseguró la pasada semana el capitán Maxi Rodríguez, ya "no corren los once como antes". Y eso a la larga se nota. No hay juego en equipo. Forlán estrenó nuevo "look", pero su equipo no sabe salir del bache, sino que se hunde más aún y ve a cuatro puntos la Liga de Campeones. Hay que reaccionar o el "tren de Europa" también se puede perder.
Misión imposible
Para otros la política de fichajes del señor García Pitarch no es la adecuada. Pero lo cierto es que el "Kun" Agüero y Forlán son grandes jugadores, al igual que el luso Simao. Esos tres son los grandes aciertos, aunque insuficiente que un equipo se apoye tan sólo en tres hombres como pilares de la columna vertebral del mismo.
Y para más inri este miércoles llega una de circo. La del más difícil todavía. Meterle tres goles al Barça y no recibir ninguno para pasar a los cuartos de la Copa del Rey. Como en el cine, esto se antoja "misión imposible".
Pero a veces el Atlético sorpende hasta a su propia sombra. Aunque lo cierto es que con lo visto en este 2009, la afición atlética ha perdido la fe y la esperanza en el equipo rojiblanco, por lo que pide a gritos la cabeza del técnico méxicano Javier Aguirre.
