La mala suerte ha vuelto a cruzarse en el camino de Carlos Sainz, obligado a abandonar el rally Dakar tras sufrir un accidente. El coche del piloto español, hasta entonces líder destacado de su categoría y máximo favorito para subir a lo más alto del podio de Buenos Aires, cayó por un barranco de cuatro metros y mal señalizado en el libro de ruta, accidente en el que resultó herido Michel Perin, su copiloto.

“Estoy decepcionado por tener que abandonar, pero contento, porque, más allá del accidente, mi copiloto y yo podemos contarlo”, dijo Sainz en el campamento de Fiambalá (Argentina), donde fue trasladado junto a Perin a bordo de un helicóptero de la organización y donde terminaba la etapa de ayer.

El accidente se suma a la larga lista de infortunios sufridos por el piloto español, quien tras ganar dos campeonatos del Mundo de Rallys (1990 y 1992) y uno de Todoterreno (2007), ha sido víctima de una sucesión de averías, salidas de pista, cortocircuitos, errores e incluso atropellos de ganado. A ver si la próxima vez le sonríe la “diosa fortuna”.