El presidente del Chelsea, el ruso Abramóvich, es muy amigo del técnico holandés e incluso llegó a pagarle su sueldo cuando la federación rusa no pudo asumir el desembolso. Además Guus tiene el aval de su gran actuación en la pasada Eurocopa de Austria y Suiza, donde tuvo que vivir en sus propias carnes la amarga sensación de eliminar a su Holanda natal.
También pasó por el Real Madrid y es un amante de los idiomas: holandés, alemán, francés, castellano, y hasta algo de coreano y ruso, de sus sendas etapas como seleccionador de dichos combinados nacionales. Pero si algo destaca es por su seriedad al frente de los baquillos, un sistema táctico con las líneas adelantadas y ahogando al rival. Velocidad y contragolpe. Ante todo eficiencia y buenos resultados. Así es el sistema "Hiddink".
